Pocas ciudades del mundo alternan presente y pasado con tanta naturalidad como viena. su espléndida historia se reconoce enseguida, en grandes palacios imperiales con ampulosos interiores barrocos, y en museos que flanquean magníficas plazas. • subir a la catedral gótica más espectacular de viena, la stephansdom, amado icono de la ciudad. • mapas. • disfrutar de la fastuosidad y las vistas desde los jardines de schloss schönbrunn. • transporte. • dejarse provocar por cuerpos desnudos untados de ensalada en el mumok. • restaurantes y alojamiento. incluye: historia, puntos de interés, actividades, cursos, circuitos, fiestas y celebraciones, dónde dormir, dónde comer, dónde beber y vida nocturna, ocio, de compras.
